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miércoles, 8 de julio de 2015

Han Solo protagonizará la segunda película de la serie Anthology

Pocos o nadie creyeron el motivo oficial por el que Josh Trank no acudió a la Star Wars Celebration del pasado mes de abril en Anaheim (California). Algo pasaba, y no precisamente bueno. No pasaron muchos días y los rumores se confirmaron, el director del reboot de Los cuatro fantásticos (de inminente estreno), abandonaba la segunda película de la saga Anthology (títulos con entidad propia ambientados en el universo Star Wars pero fuera de línea argumental clásica).Al parecer, cierta conducta errática al trabajar bajo la presión de un blockbuster asustó a los ejecutivos, que decidieron cortar por lo sano antes de que la cosa fuera a mayores. Hasta ahora se desconocía quién o de qué iba esta película aunque, desde que se anunciaron por primera vez, Han Solo estaba en todas las quinielas, como ya comentamos en esta entrada anterior de noviembre de 2014.

Disney y Lucasfilm confirmaron ayer lo que muchos queríamos oír. Oh, yeah!. Uno de los personajes favoritos del gran público, el más cool, el contrabandista reconvertido en héroe, tendrá su propia película.Si bien es cierto que da la impresión que, de nuevo, han tenido que hacer público algo antes de lo previsto. Es muy extraño que a escasos días de la Comic Con de San Diego, en la que Star Wars será protagonista este mismo viernes del panel más esperado, suelten esta perla informativa.

Lo importante es que en 2018 llegará a las pantallas el origen de Solo, cómo se desenvolvía con personajes de toda calaña, ¿por qué se convirtió en contrabandista?,¿aparecerá Boba Fett?, ¿sabremos cuándo conoció a Chewbacca?,¿veremos la partida en la que gana a Lando el Halcón Milenario?,¿y qué hay de la deuda con Jabba?. Todas estas respuestas dan para más de una película por lo que no es descartable una trilogía. Eso sí, puesto que hablamos de una versión joven de Solo, Harrison Ford queda fuera. Aunque quizás una primera secuencia le muestre contando en modo flashback a Leia o a sus nietos aventurillas del pasado. Veremos.

 

Chris Miller y Phil Lord
En el comunicado, se anunciaba que la pareja detrás de Lego:La película, Christopher Miller y Phil Lord, serán los directores mientras que, en el más puro estilo Star Wars, un padre y un hijo escribirán conjuntamente el guión. Lawrence Kasdan prosigue (doy saltos de alegría por ello) su vinculación con esa galaxia muy, muy lejana tras escribir los guiones de El imperio cotraataca, El retorno del Jedi y El despertar de La Fuerza. Ahora, quizás para incorporar una visión más fresca y actual, ha incorporado a su hijo Jon al equipo.

A la espera de lo que el propio Lawrence Kasdan, Kathleen Kennedy y J.J. Abrams digan en San Diego (no se espera un nuevo trailer ni secuencias), nos quedamos con que Miller y Lord afirman que van a "tomar riesgos". 


miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Una nueva esperanza? Cinco detalles sobre el acuerdo Disney Lucasfilm


Han pasado un par de semanas desde el pepino informativo: Disney adquiere Lucasfilm. Así, de golpe, sin filtraciones, ¡zas! en toda la boca y con Sandy pasándoselo chupi en Manhattan. ¡Toma perturbación en la Fuerza! A pesar de ello, la falla de San Andrés se mantuvo impasible.

Ya conoces las (obscenas) cifras del trueque, algunas reacciones e incluso las primeras confirmaciones oficiales de la segunda parte de la madre de todas las primicias: Habrá Episodio VII de Star Wars en 2015 (y nueva peli cada 2/3 años).

Antes de escribir esto necesitaba reposarlo. Mucho. Como tantos aquí y allí, más o menos frikis, parejas de frikis, iniciados o simplemente observadores distantes de las idas y venidas del universo galáctico, experimenté una sensación extraña al leer la noticia. No lo voy a negar, al principio me invadió una inédita mezcla de pena, rabia y excitación que pusieron de manifiesto lo que George Lucas y su obra significan para servidor. Por mucho que el raciocinio madure con el tiempo y sea capaz de relativizar las cosas, el corazón puede más. Mucho más.

Pero lo que en caliente se ve de una manera, en frío se puede ver de otra. Y es en uno de estos últimos momentos en los que estoy escribiendo.  Podría resumir todo este mejunje en cinco pensamientos en alto.


Una imagen vale más que mil palabras. La foto tiene algunos años.



1.Se veía venir. En los últimos meses, Lucas había manifestado en varios foros que lo dejaba, que a otra cosa mariposa, que, nunca mejor dicho: “hasta luego Lucas”. El origen de la decisión yo lo encuentro en las reacciones furibundas, viscerales a todo lo que proviene de Lucasfilm en los últimos años, particularmente la trilogía compuesta por los episodios I, II y III de Star Wars. Incluso existe un conocido documental de 2010 titulado The People vs George Lucas (El pueblo contra George Lucas) en el que diferentes voces admiten su devoción reverencial por el universo galáctico pero que sienten como una violación sin anestesia el resultado de las precuelas. Poco más o menos lo mismo se ha llegado a decir de la cuarta de Indiana Jones en South Park. Por no hablar de algunos de los retoques efectuados en la trilogía original con motivo de su lanzamiento en Blu Ray. La polémica por el tráiler de la peli de Mahoma es pecata minuta comparada con la que se lió con el “Noooooooo” de Darth Vader insertado en la escena culminante de El retorno del Jedi. Era como si Seth Green se lo hubiera propuesto como gag para Robot Chicken y Lucas dijera en plan Doc Brown: “¡Sí, buena idea! Así mantenemos la estructura espacio-tiempo”. Cual Calimero, el tío George, acostumbrado en otra época a encendidos elogios, respondió al New York Times hace pocos meses que se retiraba y que él no haría más películas de Star Wars porque, básicamente, le ponían a parir.
Cartel de Red Tails


2.Red Tails. Pero si lo anterior han sido pistas que han desembocado en el desenlace que ya conocemos, la gota que ha colmado el vaso ha sido Red Tails, una película de la que hemos hablado en este blog en más de una ocasión sin haberla visto y que, desgraciadamente, ha cumplido con todos los temores expresados ya hace meses. ¿Cuál es el problema de Red Tails? Dos palabras: es mediocre. Con todas las letras. Lucas se quejaba de que ningún estudio la quería distribuir ni en USA (la Fox finalmente se hizo cargo de ella pero todos los gastos se los facturaron a Lucasfilm) ni menos aún internacionalmente porque, decía él, era una película en la que solo salen negros, con lo que su venta es difícil. ¡Qué racista es el mundo, tío George! Mentira podrida. Naranjas de la China. La verdad es que su venta era misión imposible porque es mala, coño.  Hecha como hace cincuenta años en lo referido a guión, con chirriantes diálogos, malos muy malos, buenos muy buenos, estereotipos, o peor. La banda sonora del gran Terence Blanchard no encaja y los combates aéreos, su plato fuerte, eran más realistas en Pearl Harbor. Red Tails se mantiene inédita en la mayor parte del mundo y, haciendo cuentas, ha sido un mal negocio para Lucasfilm. Tristísimo epílogo cinematográfico como compañía independiente. Chiste fácil, un final negro.


Kathleen Kennedy
3.Kathleen Kennedy. El nombramiento en junio de este año de Kathleen Kennedy como co-presidente de Lucasfilm dejaba a las claras que Lucas iba en serio, que la empresa que había creado y dirigido durante más de 40 años (nació, como servidor, en 1971) cambiaba paulatinamente de manos. En un principio parecía que el cambio solo afectaba a quién manejaba el timón, no que iban a vender todo el barco. Claro que, bien pensado, no era lógico que alguien como Kathleen Kennedy, productora habitual de Spielberg desde E.T., más que establecida, con empresa propia The Kennedy/Marshall Company creada junto a su marido, el también productor/director Frank Marshall (saga Bourne, El sexto sentido, etc), quedara como títere de Lucas en una empresa sin proyectos cinematográficos conocidos, con franquicias más que lucrativas en punto muerto (Star Wars, Indiana Jones…), una buena serie animada en antena pero que encara su quinta temporada (Clone Wars), otra de acción real aparcada sine die por razones presupuestarias y la astracanada de Seth Green Star Wars: Detours. El resto es gestión de filiales reconocidas, referentes en su campo, como ILM (efectos visuales), Skywalker Sound (post producción de audio), Lucasarts (videojuegos), el idílico complejo que es Skywalker Ranch y las miles de licencias de merchandising. En principio, una labor no para una productora en activo (acaba de estrenar Lincoln de Spielberg) sino para un equipo de lumbreras en el terreno de las ventas y/o finanzas. Una vez sabido que Kennedy será la productora ejecutiva de la nueva trilogía todo encaja.



4.La sombra de Disney. La (discutible) reputación de Disney como empresa que infantiliza todo lo que toca, transformándolo en productos ñoños insuflados de moralina barata, orientados únicamente a la idiotización poblacional y a la venta de merchandising, ha sembrado cierta inquietud (por no hablar de miedo) entre no pocos sectores. Yo, honestamente, no pienso así. Ahora que estoy rodeado de infancia veo ciertas cosas con una mirada distinta. Detrás del cursi doblaje latinoamericano, canciones de dudoso gusto o lo edulcorado hasta la náusea que puede llegar a ser todo lo que rodea el mundo ideal que viven las princesas Disney, hay una innumerable cantidad de momentos cinematográficos magistrales, obras maestras imperecederas que han sobrevivido mejor que los demás el inefable paso del tiempo. ¿Acaso existe algún tierno infante que haya visto alguna película de los años 30 que no sean Blancanieves o Pinocho? Por no hablar de sus parques temáticos. Las cifras hablan por sí solas. A pesar de ser deficitario, Disneyland París es la atracción más visitada de la culta, elitista, moralmente superior y arruinada Europa. Y no será porque no haya cosas que ver, aunque sea solo en Francia. El imperio parido por el otro tío, Walt, ha sabido sobreponerse a dificultades serias, crecer y establecerse como, seguramente, el grupo de entretenimiento global más influyente del mundo. Y nadie está obligado a ver sus productos. Más bien lo contrario. De hecho existen respetables grupos que prohíben el contacto de sus hijos con cualquier cosa que huela a Disney. Quiero decir que entra dentro de lo normal que el universo Star Wars o el de Indiana Jones sean un tentáculo más del gran calamar. En realidad ya formaban parte de él en atracciones como Star Tours, Indiana Jones And The Temple Of Peril o el cortometraje musical en 3D, protagonizado por Michael Jackson, Captain Eo, co-producido por Disney y Lucasfilm.



Michael Arndt
5.El futuro. Las respuestas empezarán a llegar en 2015 pero yo estoy tranquilo, convencido de que a los que nos gusta Star Wars, aunque empecemos a tener una edad en la que ciertas demostraciones de alegría nos pueden acarrear imputaciones penales, tenemos fundados motivos para esperar que aquello que queríamos ver, más que cualquier otra cosa, desde 1983, fecha del estreno de El retorno del Jedi, llegará, a lo grande, dentro dos años. Lo hemos comprobado con Pixar y la magistral Toy Story 3 o la apabullante Los Vengadores (The Avengers) de Marvel. Disney quiere seguir ganando fortunas con su patrimonio. Debe asegurarse que su billonaria inversión en Lucasfilm vuelva en forma de billetes verdes, descargas legales y millones de figuritas de Han Solo con artritis, princesas Leia en rehabilitación o de Luke Skywalker transformado en primo de Jabba (a no ser que Mark Hamill se someta a la dieta del cucurucho). Dicho de otra manera, tienen que dejarnos con hambre de más a todos. A los fans originales, a los de las precuelas (que ya tendrán veintitantos y son los que ahora llenan las salas) y a las nuevas generaciones. Está claro que Darth Vader o el emperador Palpatine es difícil que vuelvan, John Williams podría, aunque es poco probable debido a su edad, componer la primera banda sonora, crear un primer tapiz de temas y dejar a otros como Michael Giachino (tiene todas las papeletas) que sigan su desarrollo. Luke, Leia o Han Solo harían las veces de Obi Wan o Yoda en las primeras películas, mentores de una nueva generación de atractivos mozos/as que recojan el testigo. Incluso pueden jugar con el indudable impacto de matarlos, asesinados vilmente por la reencarnación de los lores Sith. Siempre pueden colocar a R2, C3PO, Chewbacca, que no envejecen y dan mucho juego. En pocas palabras, tienen muchas cartas para jugar porque, por lo que se ha dicho, no van a tener en cuenta lo ya publicado y van a ser historias originales. La elección de Michael Arndt (Toy Story 3, Pequeña Miss Sunshine o Hunger Games 2) como guionista del episodio VII no hace sino confirmar que, seguramente, lo mejor de Star Wars está por llegar.



lunes, 19 de marzo de 2012

Un sueño cumplido

Te pongo en antecedentes. Biblioteca del Belfry High School, una diminuta localidad del remoto Montana. Era octubre o noviembre de 1988. Entre los muchos libros, revistas y tomos de Mark Twain o Truman Capote, encontré perfectamente alineados una serie de anuarios de tamaño manejable, pasta dura en tonos verde oscuro, en los que se recogía lo más destacado del año tal. En las páginas finales, todos incluían a los protagonistas de ese año, cada uno en lo suyo, bien en el deporte, la política o cualquiera de las Bellas Artes.

En el ejemplar dedicado a 1980 figuraba entre los elegidos John Williams, que había sucedido a Arthur Fiedler como director titular de la Boston Pops, una de las orquestas más conocidas de Estados Unidos. Debajo, una dirección de contacto. ¿Cómo?, me pregunté. ¿Estoy viendo unas señas a las que poder escribirle?. Conviene recordar que estábamos en la época pre Internet, cuando el género epistolar gozaba de plena salud. El caso es que en la casa en la que yo vivía estaban a la última y tenían un IBM de los de entonces. Ya que hacíamos las américas, pues le escribo la carta en un ordenador. Toma ya.

Fue el momento de dar rienda suelta a mi todavía pobre inglés y contarle al maestro lo que su música me había inspirado (no solo a mí) y darle no sé cuantas veces las gracias. Creo que le enumeré cada uno de los vinilos y casettes (alguno era copia) de mi colección. Imagino que la carta era una chapa del copón, pero allí que se la mandé, hasta Boston nada menos. Con sellos y todo.

Ya me había olvidado de ella cuando, a principios de abril de 1989, apareció en el mail box, que estaba pegado a la interestatal 72, un aviso de correos a mi nombre. No era una carta de mis padres sino un sobre certificado procedente de...Boston. Te puedes imaginar el sobresalto, el aumento de pulsaciones, la bilirrubina, adrenalina y no sé cuántas hormonas disparadas. Todavía conservo el sobre, la carpeta de cartulina amarilla y, por supuesto, la carta de agradecimiento de John Williams y una fotografía suya firmada que, más de 30 años después, comparto contigo.

He querido contarte esto para que entiendas el significado que tenía para servidor el concierto de la Film Symphony Orchestra que ayer presencié en el donostiarra teatro Victoria Eugenia.  Como diría Matías Prats padre, marco incomparable y una de las paradas de su maratoniana agenda. Se trataba del John Williams Tour 2012, la primera gira de este osado proyecto empresarial al que deseamos, como decía Indy en el Templo Maldito, fortuna y gloria.

A pesar de que habían anunciado lluvia, lució el sol durante buena parte del día. Me acompañaba Gorka, una de esas pocas personas en tu vida a la que puedes llamar amigo. Hemos crecido juntos, yo bastante más que él la verdad, y hemos compartido infinitas tardes de cine y nuestra pasión por las bandas sonoras. John Williams siempre ha estado allí. No estaba él solo, claro, pero ocupaba y ocupa un lugar especial. Muy especial.

Poder contemplar a toda una orquesta durante más de dos horas interpretando parte del inmenso legado de Williams era, antes de empezar, un sueño cumplido. Por supuesto que conocíamos el programa, sabíamos de antemano que la selección hubiera sido otra si la hubiésemos hecho nosotros, pero daba igual. Además, las tecnologías actuales, las redes sociales, nos habían dado la oportunidad de comprobar el potencial de la orquesta y sonaba bien. Sonó muy bien.

Con puntualidad, el concierto arrancó con brío, interpretando la fanfarria y el himno que Williams compuso para las Olimpiadas de Los Angeles de 1984. Ya quedó claro desde el principio que la única pega que se le puede poner al conjunto es su sección de metal. Puntualizar que cumplieron su cometido, a veces alcanzando la excelencia, pero también fallando algunas, muy contadas, notas. De hecho, se notaba que el repertorio ya estaba muy rodado y el sonido ha mejorado desde los primeros vídeos que he visto hasta el recital de ayer.

Bueno, ya habíamos entrado en calor.

Si hay una parte de la obra de John Williams que salió bien parada fue su monumental aportación musical al universo Star Wars. El primero de los temas interpretados fue el de la princesa Leia, del episodio IV. Ejecución brillante, con los tiempos medidos al milímetro por Constantino Martínez-Orts, director y alma mater de esta gozada. Solo un infinito agradecimiento personal  hacia el compositor , como el que sentimos muchos millones en el mundo, justifica lo que este hombre ha hecho. Espero que John Williams se lo reconozca. Si es en persona, mucho mejor, aunque por carta mola. Te lo digo yo, Constantino.

El concierto de ayer me sirvió, entre otras cosas, para apreciar mucho más los matices y la riqueza del trabajo de Williams para la primera entrega de Harry Potter. Un mundo maravilloso, el fragmento del score elegido, desplegó toda la capacidad del maestro para transmitir infancia, navidad, jovialidad e inocencia.

Bravo por la inclusión del tema principal de Las cenizas de Ángela, el dramón de Alan Parker, una de las muchas joyas desconocidas para el gran público. Ha tenido que ser hasta doloroso compensar los temas que todos queremos oir con aquellos que muestran mejor la calidad o complejidad en la composición, abundantes en su última época.

Llegaba de nuevo el turno de la pompa y circunstancia. El Patriota hizo sudar tinta china a los flautistas y quedó correcto con los arreglos introducidos. Este es uno de los temas, a mi entender, prescindibles.

Los últimos tres de la primera parte, para quitarse el sombrero. Sí, se le escaparon un par de notas al solista, pero el Cuento de Viktor Navorski de La Terminal quedó divertido y puso de manifiesto la dificultad de interpretar una pieza que, en disco, parece simple. Como la propia película. Nada más lejos de la realidad. Nacido el 4 de julio es una debilidad personal. Se me pone la piel de gallina solo pensando en la belleza de la sección de cuerda sacando jugo a una inspiradísma partitura. Creo que es de lo mejor que ha compuesto jamás. Antes del descanso, un indispensable. El tema de Supermán, literalmente, voló sobre el Victoria Eugenia a la velocidad del rayo con una ejecución sobresaliente, pero, siendo exigentes, mejorable.

Tras la necesaria pausa, en la que pudimos escuchar entre bambalinas alguna pista de los bises, otro de los temas, a mi juicio, prescindibles de la noche. The Cowboys es una obra simpática, disfrutable, pero poco más.

Conviene apuntar aquí que, para ciertas grabaciones, Williams se ha rodeado siempre de los mejores. Que quiere una armónica, llama a Toots Thielemans, un cello, a Yo Yo Ma y, si lo que hace falta es un violín, nadie mejor que Itzhak Perlman. Aunque el primer violinista erró, sobre todo al principio, salió más que airoso de la complicada interpretación de esa maravilla que es Recuerdos. Y es que, La lista de Schindler son palabras mayores.

Qué mejor que tener el corazón encogido para enfrentarte a una potente versión del temazo de Tiburón. Precisamente, este fragmento, junto al de The Cowboys, permitió comprobar lo que ha evolucionado la forma de componer deWilliams desde los 70 y 80 hasta la actualidad. Muy acertado el alternar épocas.
El concierto siguió con el inspirado tema de amor de El ataque de los clones, interpretado de manera impecable, al igual que la sintonía de la NBC, muy similar a la de Cuentos asombrosos.

El director ya ha dicho en varias entrevistas que ha pretendido hacer labor didáctica con estos conciertos. Ir más allá de las melodías más conocidas. Un botón de muestra fue la inclusión de Una vuelta por la Academia del score de El reino de la calavera de cristal, la discutida cuarta entrega de Indiana Jones. Música incidental para subrayar una persecución por el campus del Marshall College que pone de manifiesto el oficio del compositor de bandas sonoras, es decir, acompañar a lo que ocurre en la pantalla. A veces en primer plano y, como en este caso, en segundo. Algunos discutirán esta opción entre los miles de cortes a elegir en la filmografía de Williams. Yo creo que es tan válido como cualquier otro, y probablemente de los pocos con las partituras disponibles, que es un aspecto a tener en cuenta.

Llegó la hora del final (oficial). De nuevo Star Wars. La fanfarria de la entrega de las medallas del episodio IV y sus créditos finales. Lo que se dice un broche de oro. Ovación cerrada y varios puestos en pie, Gorka y yo entre ellos. A fuerza de aplaudir, Martinez Orts subió al podium y anunció el primer bis: la marcha de Indiana Jones. Un clásico pero que, nuevamente, flaqueó en la sección de metal. Más aplausos y bravos del respetable. La orquesta puesta en pie, con gesto impasible, esperaba las instrucciones del jefe, que entraba y salía haciéndose de rogar. Tocaba sudar para más propinas. Llegó el turno de...1941, discutible elección pero que seguía el tono marchoso y marcial del epílogo. El público entregado quería más, queríamos mucho más. Se escuchaban silbidos, pataleos que retumbaban en las plateas. Todo valía.

El esfuerzó mereció la pena. El director anunció que "para finalizar" un tema que "significaba mucho" para mucha gente. Y tenía razón. No se entiende un concierto homenaje a John Williams sin la marcha imperial de El imperio Contraataca. Colofón a una velada para recordar.

Pensaba que estas cosas solo pasaban en Estados Unidos pero estaba equivocado. Ya se lo he dicho a directores técnicos de orquestas, alcaldes y a quien me ha querido escuchar. El público de las bandas sonoras existe y el lleno de ayer en el Victoria Eugenia, o en el Auditorio Nacional de Madrid, son buena prueba de ello. Gracias Constantino por tu fe, empeño y talento. La orquesta sonaba a John Williams, lo que no debe de ser fácil en directo, y has (habéis) hecho felices a muchas personas.

Me faltó E.T, uno de los cuatro oscars de su carrera y, a mi juicio, fundamental. Pude compensarlo parcialmente telefoneando a mi caaasa y escuchando Adventures on Earth en el coche a todo volumen de regreso a Bilbao.

Durante la ovación del final, alguién gritó: ¡Viva John Williams!. Eso, que viva. 80 años no son nada.

jueves, 13 de octubre de 2011

El poster de La amenaza fantasma 3D ignora a Jar Jar y a Liam Neeson

Aunque ya lo he comentado en Facebook, aquí me puedo extender un poco más sobre el diseño del cartel del reestreno en 3D del episodio uno de Star Wars: La amenaza fantasma (The Phantom Menace).

Ni rastro de Qui-Gon (Liam Nesson) ni del pipiolo Anakin, ni, por supuesto, Jar Jar Binks. Curiosamente, los protagonistas de la película. En su lugar, de manera prominente, Darth Maul y, en segundo plano, Darth Sidius, Obi-Wan, Yoda, R2 y la carrera de vainas. Ummmmmmmm.

Quizás sea momento de recordar lo vivido con varios amigos en Nueva York, allá por mayo de 1999.
Habían pasado 16 años desde El retorno del Jedi. Ya no teníamos 12 años sino 28 y las Torres Gemelas todavía dominaban el sur de Manhattan. El complejo estaba cerca de Union Square, colas interminables y merchandising por todos lados. Suponía el regreso a la dirección de Lucas que, desde la experiencia durante el rodaje de la primera de todas en 1976, sólo ejercía de productor ejecutivo o autor de argumentos bien en la saga de Indiana Jones (serie de tv incluida) o Willow. Sí, también en Howard: un nuevo héroe (Howard The Duck).

Quiero decir con esto que el nivel de expectación no podía ser más alto. En otras palabras, las posibilidades de decepción eran muchas más que las de atravesar con éxito un campo de asteroides. Vamos, tengo muy vivo en mi memoria el subidón de adrenalina que tuve la primera vez que vi el trailer, a pesar de la pésima calidad que tenían los quicktime de 1998.

Todo eso es pasado. La trilogía de precuelas está estrenada, distribuida en VHS, DVD y, desde hace unas semanas, también en Blu-ray.

El poso que tiene ahora La amenaza fantasma es diferente al de 1999. Y, sinceramente, me parece una excelente película. ¿Con fallos? Sí, muchos, pero también con enormes aciertos. Vayamos por partes:

Aciertos:


  1. Todo el mundo debe reconocer que inventarse un villano teniendo el precedente de Darth Vader era un desafío mayor que subir el Everest con zapatillas de felpa. Darth Maul cumplió con creces y se ha convertido en uno de los personajes más recordados.
  2. Los duelos con sables láser tenían que mejorar y vaya si lo hicieron. El enfrentamiento a dos entre Maul y Obi-Wan, con esa toma sin música ni cortes, a la velocidad del rayo y con un sonido de primera, es de lo mejor de toda la saga.
  3. La elección de Liam Neeson como mentor de Obi Wan, dando profundidad y presencia a un maestro Jedi como Qui-Gon fue otro acierto.
  4. El planeta Naboo, medio rococó medio Venecia. Espectacular a la vista.
  5. Magníficos personajes secundarios como el impagable Watto, el maestro jedi Ki Adi Mundi, Sebulba o Sio Bible.
  6. Sabia, muy sabia y clave la decisión de darle de nuevo a Ian McDiarmid el papel de Palpatine. Podrían haber optado por cualquiera y no, Lucas eligió la mejor carta. 
  7. La carrera de vainas. Aunque algo excesiva, es innegable el gancho de la secuencia, aderezada con los hilarantes cameos de los jawas, los tusken raiders o la enigmática Aurra Sing.
Errores


  1. Jar Jar Binks. Ya se ha dicho de todo y no voy a insistir. No es gracioso. Sobra y no aporta nada a ninguna de las tramas, como se pudo demostrar en los episodios 2 y 3. En general los gungan, aunque suene racista, molestan cada vez que aparecen, algo que están arreglando en la serie The Clone Wars.
  2. Anakin. Te empiezas a imaginar las razones de su paso al Lado Oscuro. Tendrá los midiclorianos por las nubes pero el chaval es un tontaina. Todo el día dando grititos tipo ¡uau!. Si no le hubiera pillado Palpatine hubiera acabado alcoholizado o chutado. Fijo que su media académica solo le daba para Filología Gungan.
  3. La marioneta de Yoda no funcionaba. La han cambiado ya así que...
Creo que, haciendo balance, hay más aciertos que errores, a pesar de que éstos son estratosféricos y dañan mucho al conjunto. Por ello, daré otra oportunidad a La amenaza fantasma. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

Los diez cambios que yo haría a Star Wars

Aunqué soy realista y sé que nunca ocurrirá, estos son los diez cambios que yo haría a las seis películas existentes. Si George no para de meter mano aquí y allí, los demás también podemos aportar nuestro granito de arena.

  • Recortaría al máximo las escenas en las que aparece Jar Jar Binks en La amenaza fantasma. El tiempo no ha hecho más que dar la razón a los que opinaban que es un personaje, como mínimo, molesto. Es posible sin alterar la historia.

  • Corregiría el pelo de Ewan McGregor. Fijándose en él, se pueden descubrir todos los planos adicionales que se rodaron para el Episodio I. Teniendo como referencia el look rapado del resto de la película, un poquito de photoshop y listo.

  • Reducir la duración de la carrera de vainas.

  • Aprovechar la nueva tecnología de motion capture, colocársela a Anthony Daniels, borrar al C3PO en fase esqueleto e insertar la versión CGI con los movimientos de Daniels.

  • Eliminaría la escena de Anakin del episodio II haciendo surf sobre no sé qué criatura de las praderas de Naboo en la que cae y se hace el muerto. Desmerece el acabado técnico magistral de las seis películas, es ñoña y no aporta nada.

  • En relación a la anterior, llamaría a Lawrence Kasdan y le pediría de rodillas que reescribiera (casi) todos los diálogos entre Anakin y Padme del Episodio II. Hayden y Natalie volverían a grabarlos.

  • Volver a editar la banda sonora del final del episodio II. Se nota mucho que es la misma del comienzo del episodio I.

  • Insertaría un instante de la marcha de Darth Vader la primera vez que aparece a bordo del Tantive IV al comienzo del episodio IV. No estaba compuesto en 1977 pero le daría coherencia al conjunto. Sé que John Williams la grabó en su día.

  • HAN SOLO DISPARA PRIMERO

  • Volvería a recuperar Lapti Nek para el número en el palacio de Jabba. Suena mucho más "alien".
Son sólo ideas. Si en la edición 3D que, seguro, lanzará un año de estos...pues mejor que mejor.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Cosas del tío George

Tengo que admitirlo. Me gusta hablar de George Lucas. Este hombre ha hecho mi vida más feliz, por mucho que le critiquen por todo el mundo. Eso es bueno. Al final, la indiferencia es infinitamente peor. Si legiones de fans montan en cólera cada vez que se retocan las películas de Star Wars, principalmente los episodios IV, V y VI, significa que su amor, pasión, frikismo por ellas hace que las sientan como suyas. Pues no, amigos, son del tío George y hace con ellas lo que se le pone en la punta de su tupido tupé.


Bien es cierto que el hombre es un cúmulo de contradicciones. En 1988, en una famosa alocución en el Congreso yanki con motivo de la moda de colorear las pelis clásicas en blanco y negro, Lucas decía que "Las personas que alteren o destruyan las obras de arte y nuestro patrimonio cultural con fines de lucro o como un ejercicio de poder son bárbaros, y si las leyes de los Estados Unidos continúan tolerarando este comportamiento, la Historia, seguramente, nos calificará como una sociedad bárbara. En el futuro será aún más fácil que viejos negativos que se están perdiendo sean "reemplazados" por nuevos negativos alterado. Esto sería una gran pérdida para nuestra sociedad. Nuestro legado cultural no debe ser reescrito". Hombre, George, uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, y, en este caso, las hemerotecas te han dejado con el culo al aire.


Pero es que a mi me parece bien. Si, en 1977 (cuando se estrenó el episodio IV), no pudo hacer lo que quería porque la tecnología no existía y lo hace ahora, ¡ole sus huevos!. Lo mismo con las siguientes, incluso en La amenaza fantasma. Cualquiera que sepa un poco del tema conoce que, aunque se experimentó en un plano general al final de la película, el desarrollo del Yoda digital no estaba lo suficientemente pulido para usarlo en los primeros planos, con lo que se recurrió, como en los 80, a una marioneta. Lo malo es que no era la original y el aspecto que tenía no acababa de funcionar. Ese no era nuestro Yoda, nos lo habían cambiado por otro muy chungo. ¿Hay algún problema en que lo hayan sustituído por la versión digital?. Entiendo que no. Ya en los extras del DVD de La venganza de los Sith se podía ver que la sustitución era un hecho. La tecnología avanza a diario y los costes de producción también, de ahí que los retoques sean contínuos. Esa es la razón de que ahora los ewoks parpadeen. Lo hubieran hecho si fuera factible en 1983. Lo mismo que incluir a Ian McDiarmid (el magnífico actor que encarna a Palpatine) en El imperio contraataca en las nuevas versiones en lugar de aquella mujer con ojos de chimpancé.`

Lucas, y otros muchos cineastas, repiten que las películas nunca se terminan, se entregan en fecha para que puedan estrenarse en salas. A mí me ha ocurrido cuando veo vídeos domésticos que he editado. Siempre cambiaría cosas. ¿Que ahora Darth Vader grita ¡noooooo! antes de lanzar a freir espárragos al Emperador en El retorno del Jedi es motivo de escándalo? Yo no lo hubiera hecho, pero tampoco es para tanto. Ni poner a Hayden Christensen en lugar de Sebastian Shaw como espectro jedi al final del episodio VI. Al fin y al cabo, las precuelas no estaban rodadas.

Si somos capaces de aparcar nuestras filias y fobias, deberíamos ver que lo que se intenta es dar una unidad a las seis películas, de forma que, las nuevas generaciones que las descubran lo hagan de la manera que Lucas quiere. ¿Sería la mía? Rotundamente no, pero no son mis películas, son las suyas.

Ojo, que no me chupo el dedo. Eso no quita para que Star Wars se haya transformado hace muchos años en un negocio que mantiene a un emporio con sus ejecutivos y sus empleados que no quieren irse a la calle. Hay que generar ingresos, y para que la peña se compre el pack en Blu Ray hay que dar que hablar. El hecho de que las escenas inéditas se publiquen sin "acabar", seguramente, producirá una edición posterior en otro formato con otras escenas, o las mismas del Blu Ray, en estado de revista. ¿Cómo provocarían al reacio consumidor a comprarse por enésima vez las mismas películas?. Yo sé lo que hay detrás de estos retoques y escenas inéditas, pero no me importa. Incluso no descarto más cambios para el restreno en 3D del Episodio I el próximo febrero. Mejor, ¿no?. ¿Y si matan a Jar Jar en la primera escena?

Por cierto, un par de detalles inmobiliarios del tío George. En la actualidad está construyendo un espectacular edificio en Singapur donde estarán ubicadas todas sus compañías, en la que será la primera instalación de Lucasfilm fuera de Estados Unidos. De hecho, allí ya trabaja mucha gente desperdigada en varias sedes, entre otras cosas, en la cada vez más interesante serie The Clone Wars.
Si se ve el edificio desde uno de los ángulos recuerda claramente al sandcrawler de los jawas. Muy chulo. El otro detalle es que, como otros pudientes americanos e influenciado por Coppola, ha reconvertido un convento italiano de varios siglos en una de sus viviendas. Con cine incluido. Los del pueblo dicen que no se le ve mucho. Con tanto metro cuadrado no le hará falta.




viernes, 22 de julio de 2011

Avance de las escenas inéditas de Star Wars de la edición Blu Ray

Los auténticos frikis de Star Wars, entre los que me incluyo, esperamos ansiadamente el lanzamiento, una vez más, de nuestras idolatradas peliculitas en formato Blu Ray. Las razones son variadas pero la más importante para mi es que se trata de la escusa perfecta para comprarme el reproductor. Y en lo que al producto se refiere: LAS ESCENAS INÉDITAS!!! de los episodios IV,V y VI, los buenos.

Es razonable entender que nos haga muchísima ilusión poder sentarnos en el sofá y ver, repetidas veces, algunas de las escenas de las que hemos oído hablar, hemos leído en publicaciones de mayor o menosr reputación o, incluso, apreciar en los trailers originales.

A modo de avance, Lucasfilm y la Fox han colgado un vídeo en You Tube avanzando el extra más deseado de la historia.

En él aparecen varias escenas ya anunciadas o vistas como:

-Luke finalizando de fabricar su sable laser en una cueva de Tatooine al comienzo del episodio VI
-Luke, con un ridículo sombrero playero, observando el cielo con sus prismáticos junto a un evaporador de humedad durante los primeros minutos del episodio IV, que ya aparecía en el CD "Behind The Magic"
-La tormenta de arena de El retorno del Jedi en la que se puede ver el Halcón Milenario construído a tamaño natural.
-R2D2 huyendo por las galerías de la Base Echo de Hoth, que está siendo atacada por ortopédicos Wampas
-Asalto de las tropas rebeldes al generador de escudo magnético de Endor durante la batalla con los ewoks.

O solo es en el vídeo de avance o me temo que el tío George (Lucas) va a incluirlas sin pulir, con todos los defectos de grano, arañazos, sin efectos visuales o de sonido, música, nada de nada. Será para la edición Blu Ray 3D. Vamos, digo yo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Grandes miniaturas

Paseando por las empedradas y estrechas callejuelas del viejo Lyón te transportas con mucha facilidad, en un día con poco bullicio, a un pasado de mosqueteros, guillotinas, grandes pelucas y caras espolvoreadas. Allí, muy cerca de la catedral de San Juan, se encuentra un edificio del siglo XVI con fachada en tonos salmón que da a un patio abierto. De pronto, en una de las entradas laterales, veo a C3PO en una urna de cristal. ¿Qué es esto? me pregunto. No apetece dejar de andar cuando la temperatura tiene un menos delante. Me acerco y veo en el escaparate, por así decirlo, unas extraordinarias miniaturas, dioramas de un restaurante y de una habitación que no resisto a fotografiar con el móvil. El nivel de detalle es exquisito, realzado por una cuidada y eficaz iluminación. Se trataba del Museo de Miniaturas y Decorados cinematográficos. Allí que entro.La tienda del museo ya posee, a modo de gancho, varios objetos que invitan a pagar los 7 euros con los que acceder a toda la colección. Había una cabeza gigante de Gizmo, utilizada para los primeros planos de Gremlins 2, uno de los autómatas de Yo Robot (I Robot) o una armadura de guardia pretoriano usada en Gladiator. No podían haber elegido mejor ubicación para la espeluznante exposición del atrezzo usado en El Perfume (The Perfume) la más que estimable película de Tom Tykwer sobre la archiconocida novela de Patrick Süskind. Está en el sótano, una gruta de piedra en la que los cientos de botes de cristal, alambiques y estanterías de madera encajan como un guante. Los decoradores de la película, cuando desmontaron los sets (el rodaje de interiores tuvo lugar en Munich) los trasladaron hasta Lyón y allí volvieron a colocarlo todo. El olor a perfume de rosas y la banda sonora de la película crean la atmósfera perfecta. Ya en la planta primera está el rococó despacho del perfumista Baldini (Dustin Hoffman) o su perfumería al completo (ver foto). Una colección de muebles y toda clase de objetos que te ponen a pensar acerca de la cantidad de horas a las que se dedica un montón de peña para que todo quede realista hasta el más mínimo detalle, algo que siempre pasa a un cuarto plano porque tus neuronas están a otra cosa cuando ves la película, principalmente al argumento.

La primera planta también alberga la parte friki. Desde máscaras de El planeta de los simios (Planet of the Apes) o 300, pasando por trajes de soldados vistos en Troya (Troy) o una cabeza de Arnie/Terminator. Me hizo particular ilusión encontrarme con la cápsula en la que Ripley escapa de la nave Nostromo en Alien y  la que aparece en los primeros minutos de Aliens, con la misteriosa música de James Horner de fondo. Más grande de lo que me imaginaba y llena de detalles. En otra vitrina estaba Dud Bolt, uno de los alienígenas participantes en la carrera de vainas de La amenaza fantasma (The Phantom Menace). ¿Cómo se han hecho con él? Ni idea. Y yo que creía que el tío George no regalaba ni la hora. Seguramente no se ha enterado.

Tras este apasionante inicio, el resto de la exposición ya no era lo mismo, a pesar de lo espectacular de la mayoría de las maquetas. Si el alma mater del museo, Dan Ohlmann, se dedicara al cine hubiera llegado a lo más alto. La perfección es total. El único pero es que los lugares no son reconocibles (ver foto)para el visitante medio. Si en lugar del restaurante Maxim, por poner un ejemplo, hiciera la ópera de París o el salón de los espejos de Versalles, su labor sería más trascendente. En fín, que la visita ha merecido la pena. Una grata sorpresa en la ciudad de los hermanos Lumiere. De ellos hablaré otro día.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Star Wars en 3D

Era un secreto a voces y ahora ya es oficial. Las seis películas de la saga Star Wars están siendo "convertidas" a 3D o estereoscópicas, para ser más precisos. El tío George anunció hace cosa de un mes que la saga estará disponible en Blue Ray el año que viene y ahora Lucasfilm confirma que "La amenaza fantasma" volverá a los cines en 2012, es decir, un año después. No se saben las fechas de las demás. Dependerá del éxito, digo yo.Hombre, es una garantía que un tipo como John Knoll, uno de los inventores de Photoshop y supervisor de los efectos de la Edición Especial, las precuelas o la trilogía de "Piratas del Caribe", esté supervisando el proceso desde un punto de vista artístico. Dicen que no van a retocar ningún efecto. No sé yo. A pesar de que soy muy consciente de que es la enésima ocasión de exprimir a la gallina de los huevos de oro estoy encantadísimo de que mis hijas puedan disfrutarlas en la gran pantalla, además en 3D. Lo que me temo es que volverán a doblar las tres más antiguas. El sonido del doblaje original no aguanta la tecnología de 2012. Ya sonaba chusco en la Edición Especial de 1997. Lo malo es que muchas de las voces ya no están y las principales peinan canas. Veremos si logran convencer a Salvador Vidal, Camilo García, Maria Luisa Solá y, sobre todo, a Constantino Romero para repetir el trabajo. Poderoso caballero es Don Dinero. Mucho más que el reverso tenebroso de la Fuerza.